Convenio con Cajamadrid para el desarrollo de proyectos medioambientales

dirigidos a alumnos de primaria

 

La FUNDACIÓN DE INICIATIVAS LOCALES y la OBRA SOCIAL CAJA MADRID firmaron el pasado 10 de junio de 2009 un Convenio de colaboración para el desarrollo de programas medioambientales dirigidos a alumnos de educación primaria.

 

El proyecto se denomina EDUCAMOVIL y consiste en el desarrollo de una campaña de divulgación y sensibilización ambiental dirigida a alumnos de tercer ciclo de educación primaria de diferentes municipios de Castilla y León (Salamanca, Zamora, León y Ponferrada) sobre la realidad de los hábitos de transporte y las repercusiones que ello tiene no sólo para el medio ambiente sino también para la convivencia ciudadana, la autonomía personal y el disfrute de los espacios comunes de nuestras ciudades.

 

Para ello se llevarán a cabo una serie de sesiones en los centros educativos y se diseñarán materiales didácticos para que los profesores trabajen el tema en el aula de modo paralelo.

 

Se pretende introducir en las aulas el debate de la movilidad urbana, como máximo exponente del actual estilo de vida.

 

El número de beneficiarios directos se estima en 1.000 escolares.

 

La actividad se realizará a demanda de los centros educativos de las localidades seleccionadas. Durante las 8 semanas que durarán las actividades en los centros se estima que el programa podrá extenderse a 40 grupos diferentes (con cada grupo se desarrollarán 4 sesiones). Las clases estarán formadas por unos 25 alumnos.

 

El número de beneficiarios indirectos será de 2.000 personas.

 

Se consideran destinatarios indirectos a los profesores y a las familias de los escolares que participen en el programa. La información aportada a los alumnos llegará a las familias de los escolares participantes; algunas de las actividades se diseñarán para que sean realizadas con ayuda de sus familias. Se estima que pueden participar un total de 100 profesores.

 

Se han elegido los alumnos de tercer ciclo de educación primaria por los siguientes motivos:

 

-          Los niños y niñas de esa edad ya pueden entender perfectamente la problemática ambiental y social vinculada a los desplazamientos urbanos.

 

 

 

-          A esas edades ya realizan desplazamientos por la ciudad con plena autonomía, sin necesidad de ser acompañados continuamente por personas adultas. Por lo que pueden elegir como realizar sus desplazamientos.

 

-          Los niños serán ciudadanos del futuro, pero también forman parte de la ciudadanía del presente: Pueden y deben reflexionar sobre el modelo de ciudad en el que viven (su planeamiento, su metabolismo, sus relaciones, su estética, su funcionalidad…) y han de participar en la búsqueda de soluciones a los problemas que en la ciudad se generan.

 

-          Los escolares suponen un público excelente para realizar actividades de sensibilización ambiental ya que es un colectivo al que resulta sencillo llegar, basta con realizar actividades en los centros escolares. Además, son vectores de la sensibilización ambiental hacia los adultos, van a transmitir la información y el mensaje a sus padres, esto es una gran ventaja ya que el colectivo de adultos es el más reacio a participar en este tipo de actividades y así podremos llegar a ellos de un modo más sencillo.

 

-          Resulta interesante comenzar la sensibilización sobre medio ambiente urbano a edades tempranas. En la zona de intervención en la que se desarrollará el proyecto destaca la inexistencia de campañas coherentes que promuevan la movilidad sostenible. Se celebran anualmente las semanas de movilidad sostenible y días temáticos de la bicicleta, pero no hay respaldo institucional ni social a las iniciativas que quieren desarrollar a medio y largo plazo.

 

La duración del programa será de 9 meses y el coste estimado será de 38.000 euros. De esta cantidad, la OBRA SOCIAL CAJA MADRID aportará 25.000 euros y la FUNDACIÓN DE INICIATIVAS LOCALES los 13.000 restantes.

 

 

Un enorme problema contemporáneo

 

 

Las actuales medidas puestas en marcha por casi la totalidad de los países del mundo y los tratados vigentes, demuestran la preocupación colectiva en materia de emisiones de gases nocivos y de efectos invernadero, paliación de los efectos del cambio climático o de la supervivencia de determinados ecosistemas frágiles a los cambios cada vez más acelerados en la tierra. La Cumbre Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas, celebrada en Río de Janeiro en 1992, marca quizás, el tímido inicio institucional hacia un desarrollo sostenible que garantice el desarrollo de las generaciones futuras. Sin embargo, casi 20 años después, los caminos por recorrer hacia la conservación del medio ambiente y, por lo tanto, hacia un desarrollo más sostenible y justo desde el punto de vista también social, están pendientes de diseñarse con mayor sensibilidad y corresponsabilidad.

 

La expansión de las ciudades y la creciente demanda de transporte, gracias a la inversión en infraestructuras viarias encaminadas a la utilización del vehículo privado y su dependencia de los recursos no renovables, nos ha conducido a situaciones muchas veces alejadas de modelos sostenibles y ámbitos en los que los recursos renovables puedan representar una verdadera alternativa.

 

El programa educativo que se pretende desarrollar permitirá transformar las percepciones de una realidad cotidiana que desde tempranas edades la juventud asume como habitual y que por lo tanto –en mayor o menor medida– considera aceptable en los términos presentados anteriormente junto a las pautas transversales que se han diseñado a través de los diseños curriculares generales y de centro, nos permiten ahora tratar, la educación para una movilidad sostenible principalmente en centros educativos ubicados en entornos urbanos.

 

El uso cada vez más extendido de la bicicleta, la modernización e innovación de nuevas tecnologías aplicadas a la propulsión ecológica de autobuses urbanos, la peatonalización y la creación de áreas 30 o la ordenación inteligente del tráfico privado motorizado, son sólo algunos ejemplos que demuestran el creciente interés social por solucionar los problemas derivados de la congestión y contaminación de los centros urbanos a través de nuevas pautas de movilidad y transporte más sostenibles.

 

Madrid, 10 de julio de 2009